En la reunión número 15 de la Comisión Nacional de Coordinación y Seguimiento de los Procesos Electorales, la Misión de Observación Electoral (MOE) encontró tres señales que considera preocupantes y que podrían afectar la calidad del debate democrático de cara a la jornada electoral del 21 de junio.
Hostilidad digital en aumento
El primer fenómeno detectado es el tono de la conversación en línea. Tras la primera vuelta del 31 de mayo, el monitoreo de la MOE, en conjunto con el PNUD y la FLIP, reveló que la hostilidad digital pasó de insultos a amenazas directas de violencia física y llamados a silenciar o eliminar adversarios políticos.
Inteligencia artificial y desinformación
El segundo fenómeno es el uso de inteligencia artificial para fabricar y distribuir piezas manipuladas. La MOE advierte sobre información engañosa respecto a supuestos fraudes electorales, sin evidencia verificable, lo que amplifica mensajes falsos y eleva el riesgo de tensión social.
Financiación sin rastreo
El tercer fenómeno, aunque no detallado en el texto, se refiere a la falta de rastreo de fondos en campañas digitales, lo que podría implicar financiación ilegal o no reportada, afectando la transparencia del proceso electoral.
Estas prácticas amplifican mensajes falsos, erosionan la deliberación basada en hechos comprobables y elevan el riesgo de episodios de alta tensión social en la recta final del proceso electoral.