Un pacto nacido del horror y la resistencia
El departamento de Bolívar, un territorio cuya geografía ha sido históricamente surcada por las venas abiertas del conflicto armado colombiano, ha dado un paso definitivo hacia la estructuración de su verdad. En la emblemática e histórica ciudad de Santa Cruz de Mompox, delegaciones de víctimas, líderes afrodescendientes, colectivos indígenas y organizaciones campesinas de 19 municipios firmaron la hoja de ruta que guiará la memoria del departamento para el próximo lustro.
77 acciones para romper el silencio institucional
Se trata del Plan Territorial de Memoria (PTM) de Bolívar 2026-2030, un documento técnico y político que reúne 77 acciones concretas y concertadas desde la base social. El proceso, liderado por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), busca descentralizar el relato de la guerra y la paz en el norte del país, rompiendo con la vieja práctica estatal de dictaminar las directrices de la reparación simbólica desde la frialdad de los escritorios de Bogotá.
El Salado, en el Carmen de Bolívar, fue escenario de la más terrible masacre vivida en los Montes de María, cuando un grupo de paramilitares incursionó en la región dejando 60 campesinos asesinados. — John Montaño, EL TIEMPO
El impacto de una firma en la tierra de la memoria
Este acuerdo no solo representa un avance en la reparación simbólica, sino que sienta un precedente para que otras regiones del país construyan sus propias narrativas de paz desde el territorio. Las comunidades de las tres subregiones se sentaron cara a cara con la institucionalidad para debatir las prioridades presupuestales y técnicas, garantizando que el presupuesto y las acciones respondan a las necesidades reales de quienes vivieron el conflicto.