Un motor global que muestra grietas
Desde hace décadas, Estados Unidos ha sido el principal motor del crecimiento mundial. El auge de la inteligencia artificial, que no da señales de ralentizarse, ha impulsado esa dinámica. Y el dólar, como pilar central de las finanzas globales, ha financiado esta transformación. Sin embargo, en las últimas semanas la moneda estadounidense se ha mostrado sorprendentemente débil, y aunque el presidente Donald Trump resta importancia al tema, los mercados opinan lo contrario.
¿Cíclica o estructural? La pregunta que inquieta a los inversores
La gran incógnita es si esta debilidad es meramente cíclica o si refleja vulnerabilidades estructurales emergentes. Factores como los ataques del Gobierno al Estado de derecho, el aumento desmesurado del déficit fiscal, la errática formulación de políticas y la decisión de atacar a Irán el pasado 28 de febrero han generado dudas sobre la credibilidad de Estados Unidos como ancla económica.
Si Estados Unidos está viviendo una pérdida de credibilidad, el papel de anclaje a largo plazo del dólar en la economía mundial podría estar en peligro.
Analistas advierten que, de consolidarse esta tendencia, el dólar podría enfrentar un escenario inédito desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, cuando se consolidó como moneda de reserva internacional. La combinación de políticas contradictorias y presión sobre la Reserva Federal agrava la incertidumbre.