Desde hace muchos años, Estados Unidos ha sido el principal motor del crecimiento mundial. Recientemente, el auge de la inteligencia artificial —que no da señales de ralentizarse— ha sido el responsable de impulsar ese crecimiento. Y el dólar, que sigue siendo el pilar central de las finanzas globales, ha financiado esta transformación.
Sin embargo, últimamente la moneda estadounidense se ha mostrado sorprendentemente débil y, aunque el presidente Donald Trump no le presta mucha atención a esta situación por considerarla poco importante, los mercados opinan lo contrario.
¿Cíclica o estructural? El debate que inquieta a los mercados
La pregunta es si la debilidad del dólar es meramente cíclica o si refleja vulnerabilidades estructurales emergentes vinculadas a cambios políticos y normativos internos. Si Estados Unidos está viviendo una pérdida de credibilidad debido a los ataques del Gobierno al Estado de derecho, el aumento desmesurado del déficit fiscal, la errática formulación de políticas y la decisión de atacar a Irán el pasado 28 de febrero, el papel de anclaje a largo plazo del dólar en la economía mundial podría estar en peligro.
El dólar se convirtió en la moneda de reserva internacional tras finalizar la Segunda Guerra Mundial.
El análisis, firmado por Sebnem Kalemli-Özcan para Project Syndicate, subraya que las políticas contradictorias y la confusión entre inversores están afectando la percepción de la divisa estadounidense, incluso con presiones directas a la Reserva Federal.