Un operativo sin precedentes se concretó tras una reunión entre la Fiscalía General de la Nación y el Gobierno Nacional, que derivó en la Resolución 00027 del 27 de marzo de 2026. Esta medida suspendió las órdenes de captura de 23 cabecillas vinculados a la mesa de paz urbana que opera desde la cárcel de máxima seguridad de La Paz, en Itagüí.
Estos líderes criminales, reconocidos por haber comandado estructuras delictivas en el Valle de Aburrá, continúan ejerciendo influencia desde prisión. Ahora, como voceros en el proceso sociojurídico de paz urbana, participan en diálogos con el Gobierno Nacional, que se han desarrollado durante casi tres años.
La solicitud para suspender las órdenes de captura provino de la Oficina del Alto Comisionado de Paz, buscando facilitar el avance de las negociaciones con los grupos delincuenciales organizados (GDO).
Perfiles y antecedentes de los cabecillas
Los expedientes confidenciales revelan condenas, procesos de extradición y nexos criminales que marcan la trayectoria de estos 23 capos. A pesar de sus antecedentes, su papel actual es fundamental en la mesa de paz urbana para buscar soluciones al conflicto en Medellín y el Valle de Aburrá.
"Esta resolución es un paso clave para avanzar en la construcción de paz en las zonas urbanas más afectadas por la criminalidad organizada."
El impacto en la comunidad será evaluado en los próximos meses, mientras el Gobierno y la Fiscalía continúan supervisando el proceso para garantizar que los acuerdos contribuyan a la seguridad y la convivencia pacífica.