Desde el paro del 21 de mayo pasado, la Alcaldía de Cali y los transportadores del transporte público colectivo (TPC) instalaron mesas técnicas para levantar la protesta y llegar a consensos sobre el futuro del servicio. Las negociaciones han dado frutos con dos opciones claras para los propietarios: integrarse al sistema MIO o acogerse a la chatarrización de las busetas más antiguas.
Inquietudes que llevaron al paro
Empresarios y propietarios del TPC habían manifestado dudas sobre la continuidad del servicio y su integración con el MIO, así como sobre el proceso de chatarrización de las viejas busetas. Estas preocupaciones desencadenaron el paro de transportadores tradicionales el 21 de mayo, que bloqueó puntos de acceso y salida de la ciudad.
Los acuerdos alcanzados
En las mesas técnicas se definieron dos caminos para los propietarios de los colectivos: podrán integrar sus vehículos al sistema MIO, modernizando el servicio, o acogerse a la chatarrización de las busetas, recibiendo compensaciones por retirar las unidades más antiguas de circulación.
Podrán integrarse al MIO o acogerse a la chatarrización de las busetas
La Alcaldía de Cali destacó que estos acuerdos buscan mejorar la movilidad en la ciudad, reducir la contaminación y ofrecer un transporte más eficiente a los ciudadanos. Las mesas técnicas continuarán trabajando en los detalles de implementación.