Los colombianos están redefiniendo el concepto de viajar. Ya no se trata solo de visitar lugares turísticos, sino de encontrar experiencias que reduzcan el estrés, permitan conectar con la naturaleza y mejoren la calidad de vida. Esta tendencia, cada vez más marcada, posiciona el bienestar como un motor clave en la planificación de vacaciones.
Un cambio en las prioridades de viaje
Según el estudio del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), la diversión, el descanso, la reconexión con la naturaleza y el tiempo en familia o en pareja son hoy las principales razones para viajar al extranjero. Además, el informe destaca que viajar dejó de ser un lujo ocasional para convertirse en una inversión en bienestar emocional.
La encuesta Travel Trends 2026 de Booking.com respalda esta visión: el 94% de los viajeros colombianos busca espacios naturales para desconectarse. Montañas, senderos, lagunas y el silencio de entornos alejados de las ciudades se consolidan como los escenarios favoritos para unas vacaciones renovadoras.
Estamos viendo un cambio en la forma en que las personas eligen sus viajes. Hoy buscan destinos que les permitan sentirse mejor física y emocionalmente, conectar con la naturaleza y regresar renovados. El bienestar pasó de ser un valor agregado a convertirse en una prioridad al momento de viajar.
Motivaciones según la etapa de vida
El estudio del ICT también revela que las motivaciones varían con la edad. Los viajeros de 18 a 24 años priorizan experiencias auténticas e interacción con comunidades locales; entre 25 y 34 años predominan los viajes en pareja que combinan exploración y naturaleza; los mayores de 35 años optan por experiencias familiares; los de 45 a 54 años buscan comodidad y ecoturismo; y los mayores de 55 años prefieren descanso, naturaleza y playas como parte de un bienestar integral.
Conciencia ambiental y planificación
El interés por la naturaleza viene acompañado de una mayor conciencia ambiental. El 79% de los viajeros colombianos considera necesario tomar decisiones más sostenibles para proteger el planeta. Además, el 74% organiza sus viajes con anticipación, lo que refleja que la preparación también hace parte de la experiencia.
Cinco destinos para desconectarse
- Guatapé (Colombia): además de la Piedra del Peñol, ofrece kayak, paddle board y caminatas en medio de la naturaleza.
- San Pedro de Atacama (Chile): salares, lagunas altiplánicas y cielos despejados para la contemplación.
- Tromsø (Noruega): fiordos, caminatas y auroras boreales en el Círculo Polar Ártico.
- Tignes (Francia): senderos entre bosques, lagos de montaña y yoga al aire libre.
- Villajoyosa (España): playas tranquilas y un ritmo pausado para descansar cerca del Mediterráneo.
Costa Rica también se destaca por su filosofía Pura Vida, playas, selvas y volcanes, ideal para quienes buscan reducir el ritmo cotidiano y priorizar el bienestar.
Hoy el turismo se entiende como una oportunidad para reconectar con uno mismo. Los viajeros buscan experiencias que les permitan bajar el ritmo, conectar con la naturaleza y regresar con una sensación de bienestar.