Durante años, Colombia tuvo cifras dispersas sobre cáncer infantil. Algunos hospitales producían reportes propios, los registros poblacionales ofrecían datos limitados a ciertas ciudades y los sistemas oficiales de vigilancia no lograban medir con precisión qué ocurría realmente con los niños diagnosticados con cáncer ni por qué sobrevivían menos que en otros países.
Una red que nació en Cali y hoy es referente nacional
La iniciativa, creada en Cali en 2009, monitorea en tiempo real a miles de niños con cáncer y se convirtió en una herramienta clave. El sistema de vigilancia clínica cubre cerca del 60 % de los casos pediátricos del país y ha permitido identificar desigualdades por aseguramiento, etnia y región.
El impacto en la comunidad: datos que salvan vidas
Gracias a Vigicáncer, los médicos pueden detectar demoras en diagnósticos, fallas en el acceso a tratamientos y patrones de mortalidad evitables. La red ha sido clave para orientar políticas públicas y reducir las brechas que enfrentan los niños con cáncer en Colombia.