Aunque el Ministerio de Minas y Energía aseguró que la reciente subasta de cargo por confiabilidad fue un “éxito”, los resultados dicen todo lo contrario: Colombia todavía no tiene asegurada la energía que necesitará a partir de diciembre de 2029.
El faltante de energía firme que persiste
Para entender por qué este proceso no salió tan bien, hay que tener claras dos cosas. Primero, la energía firme es un “seguro de vida” que las plantas (hidroeléctricas, térmicas, solares o eólicas) garantizan de manera continua, incluso en un fenómeno de El Niño, para evitar un racionamiento en el país.
Segundo, que para el periodo 2029-2030 las cuentas ya mostraban un faltante de energía firme del 6 por ciento. Para tapar ese hueco, la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) armó la subasta que se realizó el pasado viernes 22 de mayo.
Expertos coinciden en que se necesita una nueva subasta lo más pronto posible para “corregir los errores” del proceso.
LEA TAMBIÉN: El polémico historial detrás de Nencol 5, la térmica que desató la furia del presidente Petro: proyectos revendidos e inviables.