En Colombia, las empresas enfrentan el último semestre en el que deben cumplir con la obligación legal de otorgar el día de la familia a sus trabajadores, una medida establecida por la Ley 1857 de 2017 para fomentar la integración y el fortalecimiento de los vínculos familiares.
Esta obligación está directamente vinculada a la jornada laboral máxima, y con la reciente reducción a 42 horas semanales, el día de la familia dejará de ser un requisito legal.
Aunque la obligatoriedad desaparece, las empresas podrán decidir mantener este día como un beneficio para sus empleados, promoviendo así espacios de descanso y convivencia familiar.
La jornada laboral de 42 horas trae consigo un cambio significativo en las condiciones laborales, pero también abre la puerta a que las empresas fortalezcan sus políticas de bienestar laboral más allá de la ley.
Este cambio refleja la evolución del mercado laboral en Colombia y la búsqueda de un equilibrio entre productividad y calidad de vida para los trabajadores.