Una carrera dedicada a la seguridad en Urabá
Luna, una labradora retriever nacida el 24 de septiembre de 2017 en Subachoque, Cundinamarca, fue seleccionada por sus habilidades olfativas y temperamento equilibrado. En 2018 inició su servicio en la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental en Urabá, donde se convirtió en pieza clave para combatir el narcotráfico en la región.
Impacto en la lucha contra el narcotráfico
Durante ocho años, Luna participó en operativos estratégicos para detectar sustancias ilícitas en puntos críticos como centros de almacenamiento, hoteles, el aeropuerto Antonio Roldán Betancur de Carepa y vías principales. Su agudo olfato permitió incautar cargamentos ocultos, afectando significativamente las redes de microtráfico y narcotráfico en el Caribe colombiano.
- Inspecciones en centros logísticos de encomiendas
- Patrullajes en establecimientos hoteleros
- Operativos en el aeropuerto de Carepa
- Controles en vías y zonas de alto riesgo en Urabá
El merecido retiro y una nueva etapa
Tras cumplir su ciclo de servicio, Luna fue retirada conforme a la normativa institucional que garantiza una vejez saludable para los caninos policiales. En una emotiva ceremonia, la Policía Nacional entregó a Luna a una familia adoptiva que se encargará de brindarle el cuidado y cariño que merece después de años protegiendo a la comunidad.
“El legado de lealtad de Luna permanecerá como ejemplo del vínculo entre humanos y animales en la búsqueda del bienestar común”, destacaron sus guías y compañeros.
¿Cómo seguirá la historia de Luna tras su retiro?
Ahora lejos de los operativos y el ruido de la región, Luna comenzará una vida tranquila en un hogar que la acoge con gratitud. Su historia inspira a valorar el trabajo conjunto entre la Policía Nacional y sus caninos en la protección de Colombia.