En un acto realizado en el Parque Norte de Buenos Aires, Mauricio Macri, expresidente de Argentina (2015-2019), reapareció públicamente para posicionar al partido que fundó, el PRO, como la opción política que debe tomar el relevo tras la gestión de Javier Milei. El evento estuvo cargado de simbología macrista y contó con la presencia de dirigentes leales.
Macri enfatizó que el PRO representa el “próximo paso” para consolidar la estabilidad iniciada por Milei y avanzar hacia un progreso que mejore las condiciones de vida de los argentinos. Reconoció los logros fiscales del actual gobierno, a la vez que marcó diferencias sin confrontar directamente.
El expresidente mantuvo una relación compleja con Milei durante el último periodo: inicialmente apoyó al ultra en 2023 y respaldó algunas iniciativas en el Congreso, pero evitó que el PRO se integrara plenamente al gobierno. La relación osciló entre acercamientos y críticas, especialmente tras la derrota del PRO en la Ciudad de Buenos Aires y los ataques públicos de Milei hacia Macri.
En su discurso, Macri apeló a la idea de que estabilizar la economía es solo el primer paso y que ahora es necesario construir un futuro sólido. Subrayó que el PRO buscará evitar la vuelta del kirchnerismo, un enemigo común tanto para él como para Milei, y afirmó que no buscarán boicotear leyes que beneficien al país.
“Hay una diferencia enorme entre estabilizar y construir, entre parar la caída y empezar a subir. Somos el próximo paso.”
“No vamos a hacer oposición, no vamos a boicotear ninguna ley que haga bien al país, no vamos a darle ninguna excusa al populismo para volver.”
Aunque Macri no confirmó si será candidato en las próximas elecciones, su aparición pública y el discurso del PRO buscan reposicionar al partido como una fuerza política clave para el futuro de Argentina, en un contexto marcado por la cercanía de un año electoral y la pérdida de imagen de Milei por escándalos de corrupción.