Keila Vargas, residente del Cesar, enfrenta una angustiosa espera de más de un mes para que su bebé, Isaías, reciba un traslado urgente a una clínica especializada. El menor permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y requiere una intervención quirúrgica inmediata que la Nueva EPS no ha autorizado ni gestionado.
“Mi hijo lleva 35 días en UCI esperando un traslado. Su salud no importa para la Nueva EPS”, expresa con desesperación Keila Vargas, quien ha denunciado públicamente la falta de respuesta de la entidad.
La madre del bebé ha solicitado explicaciones sobre el retraso en el proceso, pero no ha recibido ninguna información clara ni soluciones concretas, lo que incrementa su preocupación y exige atención oportuna para evitar un desenlace fatal.
Esta situación refleja las dificultades y deficiencias en la gestión de traslados y atención especializada en el sistema de salud colombiano, generando un llamado urgente para que las EPS cumplan con su responsabilidad en la protección de la vida de los pacientes más vulnerables.