La historia de las grandes fortunas de la moda suele estar ligada a la visión, el riesgo y las dinámicas de dinastías familiares que protegen su legado con recelo. En España, el nombre de Isak Andic se inscribió con letras de oro junto al de competidores de la talla de Amancio Ortega, fundador de Inditex, convirtiendo a la península ibérica en la meca del fast fashion o moda rápida.
Sin embargo, el gigante textil Mango hoy no es noticia por sus cifras récord de ventas en el mercado internacional, sino por un expediente judicial por homicidio que apunta directamente al corazón de sus herederos.
El sismo institucional en la familia Andic
La multinacional, que a pesar de su enorme tamaño mantiene su estructura como un negocio familiar en el que los Andic controlan el 95 por ciento de las acciones, experimenta un sismo institucional. Su fundador, el hombre que presidió la compañía durante cuatro décadas, falleció el 14 de diciembre de 2024 al caer por un precipicio mientras realizaba una caminata de montaña junto a su hijo Jonathan Andic.
Aunque inicialmente el deceso se manejó como un lamentable accidente, las investigaciones dieron un giro radical con la detención del heredero, acusado formalmente del homicidio de su progenitor.
Las pruebas por las que acusan a Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, de matar al reconocido empresario: el testamento y extrañas visitas
El caso ha generado un terremoto en el mundo empresarial y judicial español, mientras la compañía busca mantener su rumbo en medio de la tormenta.