En Brasil, un país marcado por su diversidad étnica y dispar acceso a la salud, la genetista Mayana Zatz lidera un estudio revolucionario sobre centenarios y supercentenarios, personas que superan los 100 y 110 años respectivamente. Su investigación, desarrollada en la Universidad de São Paulo, busca entender cómo el mestizaje genético y la resistencia adquirida durante la infancia influyen en una vejez saludable.
El impacto en la comunidad científica y social
Con casi 200 voluntarios que mantienen actividad física y cognitiva, el estudio ha revelado que Brasil cuenta con más de 37.000 centenarios, pese a ser un país en desarrollo. Entre ellos se encuentran figuras como João Marino Neto, el hombre más longevo del mundo con 113 años, y otros supercentenarios que desafían las estadísticas globales.
Zatz y su equipo consideran que el mestizaje, resultado de la mezcla de indígenas, europeos, africanos y asiáticos, puede conferir una combinación genética única que favorece la longevidad. Además, la selección natural en la infancia, donde solo algunos sobrevivían en condiciones adversas, podría haber fortalecido la resistencia genética de estos individuos.
Descubrimientos y aportes científicos
El equipo ha identificado casos sorprendentes, como mujeres con mutaciones genéticas vinculadas al cáncer de mama que no desarrollaron la enfermedad, lo que sugiere la presencia de genes protectores en la población mestiza. También han ampliado los bancos genómicos con dos millones de variantes brasileñas, aportando valiosa información para la medicina de precisión.
La investigación no solo busca entender los secretos de la longevidad, sino también ofrecer claves para mejorar la salud de quienes no cuentan con estas ventajas genéticas, contribuyendo así a una mejor calidad de vida para la población general.
Un compromiso personal y profesional
Mayana Zatz, con 78 años, refleja en su vida el compromiso con la ciencia y la salud. Su trayectoria abarca desde el estudio de enfermedades genéticas graves hasta la investigación de la longevidad, siempre con la pasión de aportar conocimiento para el bienestar social. A pesar de las limitaciones financieras, su trabajo en la USP es un referente de excelencia en América Latina.
“Queremos entender cómo funcionan los genes de estos brasileños que disfrutan de una vejez saludable para ayudar a las personas que no tuvieron la suerte de nacer con esos genes.” – Mayana Zatz