En medio de una crisis pensional que afecta a gran parte de América Latina, Colombia ha implementado un modelo pionero para incluir a millones de trabajadores que no cotizan bajo esquemas tradicionales. El programa de Beneficios Económicos Periódicos (BEPS), basado en microahorros flexibles y subsidios estatales, se ha consolidado como un referente regional en micropensiones.
Este esquema permite aportes pequeños, voluntarios y adaptados a ingresos inestables, especialmente en un país donde una gran parte de la población trabaja en la informalidad o en plataformas digitales. El objetivo es cerrar la brecha previsional y ofrecer protección a sectores vulnerables del mercado laboral.
Las micropensiones emergen como una solución para formalizarlos y protegerlos, señala un estudio de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP).
La combinación de subsidios estatales, tecnología y aportes flexibles ha permitido ampliar la cobertura pensional, aunque aún persisten barreras que deben ser superadas para lograr una inclusión total.
Colombia se posiciona así como un país pionero en América Latina, adelantándose a debates que apenas comienzan en otras naciones y mostrando que las micropensiones pueden ser una herramienta clave en la economía digital y el mercado laboral actual.