En el centro de detención Kenton County, Kentucky, Miguel Barreno López, ciudadano español de 39 años, vive una situación de abandono total. Aunque un juez aprobó su salida voluntaria de Estados Unidos en noviembre de 2025, permanece detenido sin recibir información ni ayuda, denunciando sentirse como si no existiera.
Barreno López llegó a Estados Unidos en 2017 y tras casi una década como inmigrante irregular, fue arrestado en octubre de 2025. A diferencia de otros detenidos que han sido deportados, él sigue retenido sin explicación, mientras los migrantes de otras nacionalidades entran y salen del centro.
El impacto en la comunidad migrante y el abandono consular
La pareja de Barreno López, Leticia Centeno, ha buscado apoyo en el Consulado General de España en Chicago sin éxito. Afirma que han recibido respuestas evasivas y trato grosero, y que nunca se le informó a Miguel sobre un salvoconducto para regresar a España, opción que el consulado asegura haber ofrecido.
Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores español sostienen que se ha brindado asistencia consular, pero la versión de Barreno López y su familia es que no hubo contacto ni soluciones concretas, lo que prolonga su detención y agrava su desesperación.
“Estoy literalmente abandonado, como que no existo”, expresa Barreno López desde la detención, reclamando su derecho a regresar a su país y lamentando la falta de apoyo que recibe.
El caso refleja la complejidad y las dificultades que enfrentan migrantes europeos en Estados Unidos, especialmente cuando no encajan en los perfiles comunes de detención y deportación, y pone en evidencia vacíos en la gestión consular y migratoria.
Mientras tanto, Miguel sigue esperando una solución que le permita volver a España, lejos de la incertidumbre, el aislamiento y la humillación que vive en el centro de detención.