Campesinos del sur del Cauca se unen contra las fumigaciones
El viernes 30 de enero, cerca de 7.000 campesinos de municipios como El Patía, Argelia, Balboa y El Tambo protagonizaron una jornada de movilización en rechazo a la reactivación de las fumigaciones con glifosato, anunciadas por el Gobierno Nacional como parte de su estrategia para erradicar cultivos ilícitos. La protesta inició en el sector de El Estanquillo, Patía, y culminó con una asamblea comunitaria en el estadio Lalo Castillo, en El Bordo.
El impacto negativo que temen las comunidades
La alarma entre las comunidades campesinas surgió tras notificaciones del Ministerio de Defensa a varias alcaldías del Cauca, que advierten sobre posibles fumigaciones terrestres y con drones en al menos 17 municipios durante el primer semestre de 2026. Los campesinos alertan que el glifosato ha causado daños previos en la salud, el medio ambiente, los cultivos de pancoger y las fuentes hídricas, y que una nueva intervención profundizaría la crisis económica de miles de familias rurales.
“Estamos dispuestos a escuchar al Gobierno si trae propuestas reales de transformación productiva. Más de siete mil familias viven hoy de la hoja de coca y no se puede imponer una política sin garantías”, afirmó Diego Reyes, presidente de la Asociación Campesina Agroambiental de la Cordillera del Patía.
Demandas claras para un diálogo efectivo
Los campesinos reiteran su voluntad de avanzar en procesos de sustitución de cultivos ilícitos, siempre que el Estado garantice acceso a tierras, asistencia técnica, inversión productiva y canales de comercialización para una transición sostenible. Solicitan la conformación de una mesa de diálogo regional con delegados de alto nivel del Gobierno Nacional que permita definir una ruta concertada para la transformación territorial, rechazando la represión y las promesas incumplidas.
“No defendemos el narcotráfico. Somos trabajadores del campo que llegaron a estos cultivos por necesidad. El glifosato destruye nuestros territorios, contamina ríos y pone en riesgo la vida”, expresó Oliver García, campesino de El Patía.
¿Cómo avanzará el gobierno ante el rechazo campesino?
La movilización masiva pone en evidencia la tensión entre las políticas de erradicación y las necesidades de las comunidades rurales del Cauca. El futuro de las fumigaciones con glifosato y la construcción de soluciones conjuntas dependerán de la apertura al diálogo y de propuestas que garanticen la protección ambiental, social y económica de los campesinos.