El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, viajó a Caracas acompañado por una delegación de alto nivel para sostener un encuentro con su homólogo venezolano, Vladimir Padrino López, en un escenario que cambió respecto a declaraciones previas que descartaban esta reunión.
La reunión ministerial se produjo luego de la suspensión del encuentro presidencial entre el presidente Gustavo Petro y la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, que inicialmente estaba previsto en la frontera. El diálogo se trasladó al Palacio de Miraflores, donde se desarrolló en formato ministerial y bajo un estricto esquema protocolario.
Un operativo sin precedentes en el Palacio de Miraflores
En el encuentro participaron, además de los ministros de Defensa, altos mandos militares de ambos países, así como otros funcionarios como la canciller Rosa Villavicencio, el ministro de Minas Edwin Palma, el presidente de Ecopetrol Ricardo Roa y la ministra de Comercio Diana Morales.
Las delegaciones se ubicaron en dos filas paralelas dentro de uno de los salones del complejo presidencial, con Sánchez vestido de traje oscuro y corbata roja, y Padrino López acompañado por oficiales uniformados.
El impacto en la comunidad y la agenda bilateral
El encuentro permitió avanzar en temas prioritarios como la seguridad en la frontera, la integración energética y la reactivación del intercambio comercial entre Colombia y Venezuela, aspectos cruciales para la estabilidad y desarrollo de la región.
La decisión de trasladar el diálogo a nivel ministerial responde a razones de seguridad, según fuentes del Gobierno colombiano, y refleja la voluntad de mantener canales de comunicación abiertos pese a las dificultades para concretar la reunión presidencial.