En la mañana de este Viernes Santo, una moto bomba detonó frente a la estación de Policía en Briceño, municipio del norte de Antioquia, dejando un agente herido y daños estructurales en la sede. El uniformado, identificado como Mario Felipe Mercado Garai, sufrió una fractura en la rodilla izquierda y se encuentra fuera de peligro tras recibir atención médica.
La explosión ocurrió en plena zona urbana, generando temor entre los habitantes de la localidad. El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, calificó el hecho como un ataque terrorista y destacó el deterioro del orden público en Briceño en los últimos años.
Rendón señaló la presencia del 'Ejército Gaitanista de Colombia' y del frente 36 de las disidencias de las Farc, vinculado al alias 'Calarcá', y atribuyó el repunte de estos grupos a la política de 'paz total' implementada por el Gobierno nacional.
El comandante de la Cuarta Brigada del Ejército Nacional, brigadier general Carlos Eduardo Caycedo Bocanegra, había advertido que la subregión Norte de Antioquia es la más crítica por la presencia de tres actores armados ilegales: el 'Ejército Gaitanista de Colombia', los frentes 18 y 36 de las disidencias de las Farc, y el frente 'Héroes de Tarazá' del ELN.
“Como director de la Policía Nacional de Colombia rechazo de manera categórica los actos de violencia perpetrados contra nuestros hombres y mujeres en el municipio de Briceño, (Antioquia). Estos ataques no solo vulneran la integridad de nuestros uniformados, sino que constituyen una afrenta directa contra el Estado, la institucionalidad y la seguridad de todos los colombianos.”
El general William Oswaldo Rincón, director de la Policía, reafirmó que no permitirán que el miedo o la intimidación debiliten la labor de la fuerza pública y aseguró que los responsables serán llevados ante la justicia mediante una respuesta firme y articulada.
Este atentado en Briceño pone en evidencia la persistente amenaza de grupos armados ilegales en la región y la complejidad del orden público en Antioquia, donde la comunidad sigue enfrentando desafíos significativos para garantizar su seguridad y convivencia pacífica.