La emblemática escultura de la bíblica Rebeca, ubicada en el sector de San Diego en Bogotá, celebra en julio de 2026 sus 100 años de historia. Sin embargo, lejos de un homenaje, la obra enfrenta un estado deplorable debido al abandono y múltiples actos de vandalismo.
Este bien patrimonial, que durante décadas fue un punto de atracción para visitantes y fotógrafos, hoy muestra signos evidentes de deterioro: la nariz y los pezones han sido rotos, la superficie de mármol presenta daños causados por agentes químicos y está cubierta de grafitis, obscenidades y símbolos de barras bravas.
Además, la poceta de la escultura se ha convertido en un espacio sucio, afectado por la orina de personas en situación de calle, lo que agrava su estado de conservación y desprestigia su valor cultural.
"No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista", refleja la difícil situación que atraviesa esta pieza histórica en su centenario.
La Rebeca, conocida como la 'Aguadora de mejores tiempos', ha sido un símbolo de la ciudad que merece atención y restauración para preservar su legado y seguir siendo un referente cultural en Bogotá.