El fallecimiento del soldado Álvaro José Márquez Berrío tiene encendidas las alarmas en las unidades militares del Caribe colombiano, tras confirmarse su deceso en una clínica de Santa Marta luego de participar en ejercicios de instrucción en Aracataca, Magdalena.
El joven, quien estaba adscrito al Batallón de Alta Montaña número 6, se encontraba en la fase inicial de su formación militar cuando sufrió una descompensación física que, en principio, fue asociada por sus superiores y médicos locales con las extremas temperaturas que azotan a la región Caribe. El hecho ocurrió el pasado miércoles 6 de mayo, desencadenando un protocolo de emergencia que incluyó el paso por varios centros asistenciales.
Hospitalización y traslado a UCI
De acuerdo con el informe oficial, Márquez Berrío fue auxiliado inicialmente por sus compañeros y trasladado al hospital San Rafael del municipio de Fundación. En dicho centro asistencial, el soldado ingresó con un cuadro clínico crítico, caracterizado por episodios recurrentes de vómito y una debilidad generalizada que obligó a los especialistas a ordenar su remisión inmediata.
Al llegar a la Clínica Prado en Santa Marta, fue ingresado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde el médico personal intentó estabilizarlo durante más de 48 horas. "Pese a los esfuerzos realizados por el personal de salud, la noche del viernes se confirmó su fallecimiento, noticia que generó tristeza entre familiares, amigos y compañeros", expresaron fuentes cercanas a la institución.
Investigación en curso y versiones contradictorias
La controversia sobre las causas del deceso ha marcado las últimas horas de la investigación. El teniente coronel Diego Sanabria, comandante del Batallón de Instrucción, Entrenamiento y Reentrenamiento número 2, explicó inicialmente que el incidente ocurrió tras una rutina de ejercicio físico.
A través de un comunicado, el oficial señaló que "se diagnosticó un cuadro de golpe de calor. En el lugar se inició la monitorización de signos vitales, hidratación intravenosa y la aplicación de medios físicos para controlar la temperatura". Esta versión preliminar situaba el factor climático como el principal detonante de la tragedia, considerando que otro uniformado, identificado como Esnéider Ortega Cervantes, también debía ser hospitalizado por síntomas similares.
No obstante, un comunicado posterior del Ejército Nacional introdujo un giro importante en el expediente. Según la institución, "tras el lamentable fallecimiento de nuestro soldado en las últimas horas, y de acuerdo con los resultados oficiales de los exámenes de laboratorio clínico, se evidencia que la causa del deceso no estuvo relacionada con el esfuerzo físico propio del entrenamiento ni con un cuadro clínico asociado a golpe de calor, como se mostró preliminarmente". Un equipo interdisciplinario brinda acompañamiento a los familiares del soldado fallecido en este difícil momento.