Un alivio para Millonarios. Y no fue fácil. El equipo embajador se impuso 1-0 contra Llaneros en Techo y sumó sus primeros tres puntos en el grupo B de la Copa BetPlay, en medio de la incertidumbre que dejó la eliminación temprana en Liga y la pelea abierta en Sudamericana.
Un gol de último minuto que silenció las dudas
El jugador que hizo que el equipo azul ganara fue Leonardo Castro. Cuando todo estaba destinado a 0-0 y Llaneros ya olía a derrota, Rodrigo Contreras lo habilitó con un pase quirúrgico. El delantero definió con certeza al 90' y silenció las dudas. Los jugadores visitantes reclamaron fuera de lugar, pero la repetición fue clara: Castro estaba habilitado y fue gol.
Techo es linda, pero no es El Campín: el dardo de Bustos que incendió la rueda de prensa
La victoria llega en un momento oportuno, pero en rueda de prensa el protagonista fue Fabián Bustos. Y no por el resultado. El director técnico argentino no ocultó su molestia por jugar como local fuera de El Campín debido al concierto de Silvestre Dangond. “No sé por qué no jugamos en El Campín. Por más que esta sea una hermosa cancha, no es nuestra cancha y fuimos visitantes los dos. No es excusa”, soltó sin filtro, mostrando su molestia.
Bustos también respondió a la crítica de la hinchada. “Es difícil cuando un equipo grande como somos no logra lo que tiene que lograr, nos cobran mucho. Tenemos que tragar veneno y seguir”. Aun así, destacó el momento: cuatro partidos sin perder, con tres victorias y un empate. “Tratamos de mantener a los jugadores fuertes”.
Más trabajo, más goles y cero excusas: el plan de Bustos para callar a todo El Campín
El argentino mira al futuro y pone fecha a la exigencia real. “Cuando hagamos la pretemporada y tengamos mucho más trabajo vamos a ser mejor equipo. Y si no, ustedes me van a cobrar con argumentos porque ya no habrá excusas”.
En Sudamericana, Millonarios sigue siendo el equipo que más patea al arco según Bustos, aunque reconoció que el contexto pesa. “Este fue un partido difícil por lo que venimos arrastrando”. Ahora toca apretar los dientes. El respiro llegó, pero la prueba de fuego aún está por venir.