Una madre que clama justicia entre audiencias suspendidas
La noche del 31 de octubre de 2025 quedó marcada a fuego para Mónica Jaramillo Buitrago. Su hijo Jaime Esteban Moreno Jaramillo, de 20 años, estudiante de séptimo semestre de Ingeniería de Sistemas en la Universidad de los Andes y campeón de ajedrez, fue asesinado a golpes y patadas en Chapinero, luego de salir de una fiesta de Halloween. La madre relata que el ataque ocurrió en dos momentos: primero frente a un Oxxo y después cuando fue perseguido y acribillado por dos hombres.
La barbarie del crimen quedó grabada en video
Las imágenes del ataque circularon ampliamente en redes sociales. Según la necropsia, la primera patada le reventó el pulmón y el segundo agresor le trituró el cráneo, dejándole ocho fracturas. No tenía rastros de drogas ni alcohol. La madre describe lo ocurrido como una barbarie total.
Dos capturados, pero la amenaza del vencimiento de términos
Juan Carlos Suárez Ortiz fue capturado el mismo día y está en Paloquemao; Ricardo Rafael González Castro, oriundo de Cartagena, se entregó una semana después y está en la cárcel La Ternera. Sin embargo, la audiencia programada para el 19 de mayo fue suspendida porque el juez estaba en capacitación electoral. La familia teme que, al cumplirse los términos, los acusados queden libres.
El peligro es que estas personas salgan y no comparezcan ante la justicia. Entonces vamos a quedar con una condena de papel. Una condena sin unos detenidos.
Una prófuga en el radar de las autoridades
Kleidymar Fernández Sulbarán, ciudadana venezolana que estaba con los agresores esa noche, fue detenida inicialmente pero quedó libre. Desde diciembre de 2025 hay orden de captura en su contra y aparece en el cartel de los más buscados de Bogotá, pero no ha sido recapturada.
El llamado a una condena ejemplar
Mónica Jaramillo pide que el caso no quede en el olvido. “No puede ser que teniendo unos videos, teniendo 19 testigos, teniendo una necropsia tan evidente, no exista la capacidad judicial para imponer una condena y una sanción ejemplar”. La familia sigue sin entender el móvil del ataque.
Esto ha sido absolutamente devastador para nosotros como familia.
Aunque agradece el trabajo de la Policía, Medicina Legal y la Fiscalía, especialmente el de la fiscal Elsa Cristina Reyes, asegura que el sistema judicial les está fallando. La madre no ha retomado sus actividades laborales y vive sumida en el dolor.