La rápida propagación del virus del Ébola Bundibugyo en República Democrática del Congo y Uganda ha llevado a la comunidad científica internacional a acelerar el desarrollo de tres vacunas experimentales, en medio de los temores de que la epidemia pueda convertirse en una de las más graves registradas hasta ahora.
La Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante Epidemias (CEPI) anunció el pasado 1 de junio que financiará los proyectos liderados por la Iniciativa Internacional para la Vacuna contra el Sida (IAVI), Moderna y la Universidad de Oxford, con el objetivo de llevarlos a ensayos clínicos “lo antes posible”. La decisión se debe a la ausencia de vacunas autorizadas contra la especie Bundibugyo, responsable del brote actual.
Dado que el virus Bundibugyo se propaga rápidamente y no existen vacunas autorizadas, cada día cuenta en la lucha contra esta enfermedad mortal. La financiación y el apoyo urgentes de CEPI a estos tres candidatos prometedores tienen como objetivo impulsar el desarrollo de vacunas seguras y eficaces para ayudar a controlar esta epidemia.
La coalición del CEPI busca realizar tres vacunas experimentales contra la cepa de Bundibugyo, mientras el brote ya suma más de 900 casos confirmados y 200 fallecidos, según reportes de las autoridades sanitarias locales.