El hundimiento reciente genera alarma entre conductores y peatones
Un nuevo hundimiento apareció en la avenida Quebradaseca, específicamente en el sector de la carrera 18, muy cerca de un punto afectado meses atrás. Esta situación ha obligado a restringir el paso vehicular y peatonal, causando preocupación entre quienes transitan diariamente por esta importante arteria de Bucaramanga.
Según el reporte preliminar, la causa del daño es la ruptura de una red de tuberías afectada por las lluvias recientes. Operarios del Acueducto Metropolitano ya acordonaron la zona y comenzaron los trabajos de reparación para evitar riesgos mayores mientras se restablecen las condiciones de seguridad.
La historia de inestabilidad que marca a la avenida quebradaseca
La avenida Quebradaseca ha sido escenario de hundimientos recurrentes durante décadas. En los años noventa se registraron los casos más críticos, con colapsos de gran magnitud entre las carreras 14 y 15, y entre las 17 y 18. En esos eventos, fallas en el colector matriz provocaron cráteres de más de 14 metros de profundidad, causando pérdidas millonarias y afectando comercios y redes de servicios públicos.
Expertos atribuyen esta inestabilidad a que la avenida fue construida sobre una antigua quebrada que sirvió como relleno de escombros y basuras, debilitando la estructura del suelo. Posteriormente se instaló un sistema de alcantarillado profundo y se pavimentó el sector para crear la vía actual.
Especialistas piden acciones preventivas para evitar nuevos daños
A pesar de las inspecciones técnicas y estudios realizados tras los hundimientos de los años noventa, los problemas de estabilidad persisten. Por ello, especialistas insisten en la necesidad de implementar medidas preventivas de fondo.
- Mayor control sobre construcciones vecinas a la avenida.
- Seguimiento riguroso a obras subterráneas en la zona.
- Mantenimiento permanente del colector matriz.
- Reglamentación estricta para reducir riesgos en esta vía centenaria.
La avenida Quebradaseca continúa siendo una vía clave para la movilidad urbana en Bucaramanga, pero su historia y características estructurales exigen atención constante para garantizar la seguridad de quienes la transitan.