Un operativo sin precedentes en Medellín, liderado por la Policía Nacional en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y con el apoyo del FBI, logró desmantelar un centro clandestino dedicado a la modificación y ensamblaje de armas de fuego. Esta acción hace parte de la Estrategia Nacional contra el Crimen Organizado y pone al descubierto una red que abastecía armamento a grupos armados como el Frente 33 de las disidencias de las Farc y el 'Ejército Gaitanista de Colombia'.
La investigación permitió seguir el rastro de varios inmuebles en la ciudad usados para almacenar, adaptar y movilizar armas. En uno de estos predios, las autoridades encontraron un taller subterráneo donde se modificaban fusiles, ensamblaban piezas y realizaban ajustes técnicos para facilitar la circulación ilegal de armamento.
- Tres fusiles Galil calibre 5.56
- Veintidós cañones para ametralladora
- Diecisiete proveedores
- Más de 350 cartuchos de calibres 5.56 y 7.62
- Piezas para modificación de armas como cerrojos, disparadores, miras y rieles
- Un dron de largo alcance con capacidad para transportar hasta 10 kilogramos
- 199 millones de pesos en efectivo
- Tres equipos de comunicación celular
El hallazgo del dron, que habría sido utilizado para transporte o vigilancia, junto con el armamento y el dinero incautados, evidencian la sofisticación y capacidad operativa de esta red ilegal. La información recolectada ya está en manos de las autoridades judiciales, quienes avanzan en la identificación de los responsables y en la trazabilidad del material decomisado.
“Esta operación representa un golpe contundente contra el tráfico ilegal de armas que alimenta la violencia en Antioquia y otras regiones del país.”