Durante la celebración del Viernes Santo en el centro de Bogotá, grupos interrumpieron la misa, generando rechazo de diversos sectores, entre ellos la senadora Paloma Valencia.
“Nada justifica ridiculizar o provocar desde cualquier creencia”, afirmó la congresista al referirse a las manifestaciones que algunos relacionaron con cultos satanistas.
Valencia calificó lo ocurrido como una agresión hacia cientos de creyentes que participaban en la ceremonia, enfatizando la importancia de respetar las expresiones religiosas.
La senadora celebró el Viernes Santo en su natal Popayán, donde participó de las actividades tradicionales y destacó la relevancia de la festividad para la comunidad.
El episodio en Bogotá ha generado debate sobre el respeto a las creencias y la libertad de expresión en espacios públicos durante fechas religiosas.