El papa León XIV dio inicio a los ritos de su primera Semana Santa como líder de la Iglesia católica con la celebración de la Misa Crismal en la basílica de San Pedro. Durante su homilía, hizo un llamado para que la misión cristiana se aleje de la prepotencia y de las lógicas de dominio, enfatizando que el bien no puede surgir de esas actitudes ni en el ámbito pastoral ni en el social y político.
El pontífice destacó que la evangelización debe fundamentarse en el servicio desinteresado, el respeto y el acompañamiento, recordando que los grandes misioneros son aquellos que comparten la vida y practican el diálogo sin estrategias calculadoras.
La Misa Crismal, que marca el inicio del Triduo Pascual y se celebra en catedrales de todo el mundo, conmemora la institución del sacramento del orden sacerdotal. En esta ceremonia, los sacerdotes renuevan sus votos de pobreza, castidad y obediencia, y se bendicen los óleos que se usarán en sacramentos durante el año.
León XIV reconoció que la misión de la Iglesia ha sido afectada por lógicas de dominio ajenas al camino de Jesucristo y subrayó la necesidad de una renovación que empiece por reconciliarse con el pasado sin quedar atados a él. Asimismo, resaltó que el amor cristiano verdadero es humilde, desarmado y atento a la fragilidad humana.
“En esta hora oscura de la historia, Dios ha querido enviarnos a difundir el perfume de Cristo donde reina el olor de la muerte. Renovemos nuestro ‘sí’ a esta misión que nos pide unidad y que trae la paz.”
El papa evocó a figuras como Óscar Arnulfo Romero y Joseph Bernardin como ejemplos de entrega incluso en circunstancias adversas. La agenda de la Semana Santa continuará con la misa de la Cena del Señor, el lavatorio de pies, la celebración de la Pasión, el Vía Crucis en el Coliseo de Roma, la Vigilia Pascual y culminará con la misa de Pascua y la bendición 'Urbi et Orbi'.