El papa León XIV expresó el pasado domingo 2 de agosto su preocupación por la crisis migratoria en Ceuta, ciudad autónoma española ubicada en el norte de África, y pidió que se encuentren 'soluciones de paz, de estabilidad y de justicia'. De acuerdo con las autoridades españolas, la emergencia deja al menos 72 migrantes fallecidos.
Un llamado desde el Vaticano
El pronunciamiento fue realizado en español al finalizar el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro y constituye la primera reacción pública del pontífice frente a la emergencia registrada durante la última semana.
'Sigo con preocupación la alarmante situación en Ceuta pidiendo a Dios, por medio de la intercesión de Nuestra Señora de África, que se puedan encontrar soluciones de paz, de estabilidad y de justicia', manifestó el pontífice.
Su intervención se produjo después de la entrada masiva de decenas de miles de personas desde Marruecos hacia el territorio español, un episodio que ha desencadenado una de las mayores crisis migratorias registradas en esa frontera.
Marruecos reconoce el desplazamiento
El Gobierno de Marruecos reconoció el domingo 2 de agosto que unas 40.000 personas llegaron a la frontera con dirección a Ceuta, mientras otras 1.135 se desplazaron hacia Melilla.
En un comunicado, el Ministerio del Interior marroquí aseguró que el país 'seguirá siendo, según lo prometido con sus socios, un socio fiable y responsable, comprometido a fortalecer la cooperación y la coordinación internacionales'.
La crisis ha puesto en alerta a la comunidad internacional, mientras las autoridades españolas continúan las investigaciones y el balance de víctimas por la emergencia fronteriza.