El Parque de La Marina, uno de los puntos más emblemáticos del frente marítimo de Cartagena, entrará en una nueva fase de transformación urbana tras un acuerdo entre la Alcaldía y la Fuerza Naval del Caribe. La intervención, que aún deberá avanzar en etapas técnicas y de diseño, plantea convertir este espacio en una gran plaza pública abierta, con énfasis en el uso ciudadano, cultural y recreativo.
El anuncio se produce luego de una reunión entre el alcalde Dumek Turbay y el vicealmirante Carlos Hernando Oramas, comandante de la Fuerza Naval del Caribe, en la que se definió una hoja de ruta para que el Distrito pueda ejecutar obras en un predio que actualmente es propiedad de la Armada Nacional.
Según pudo conocer EL TIEMPO, el proyecto no contempla un desarrollo comercial cerrado ni concesiones privadas, sino una intervención orientada al espacio público, con acceso libre y vocación de integración urbana. La propuesta incluye la eliminación de la actual piscina del parque, cuya operación ha representado retos de mantenimiento, para dar paso a una gran plaza cultural multipropósito.
La idea es dejar un espacio funcional y sostenible en el tiempo, que no dependa de costos operativos elevados y que realmente responda a las necesidades de la ciudad.
Ampliación de zonas verdes y nuevo escenario cultural
La intervención proyectada contempla ampliar la plazoleta existente y consolidar un gran escenario para eventos institucionales, culturales y cívicos. Este espacio estaría diseñado para albergar desde actividades oficiales hasta celebraciones masivas, con capacidad de adaptación según el tipo de evento.
Además, se prevé el fortalecimiento de las zonas verdes, la adecuación de áreas para recreación infantil y la creación de puntos de encuentro que permitan un mayor aprovechamiento del parque por parte de residentes y visitantes. El enfoque, de acuerdo con la administración distrital, es privilegiar el uso colectivo y la apropiación ciudadana.
Articulación con el Corredor Histórico y el Gran Malecón
Uno de los elementos clave del proyecto es su articulación con otras apuestas urbanísticas en marcha. En particular, el Parque de La Marina se integraría al Corredor Histórico y a la futura expansión del Gran Malecón del Mar, que proyecta conectar distintos sectores de la ciudad a lo largo de la línea costera.
En ese contexto, el parque funcionaría como una estación estratégica dentro de ese circuito urbano, facilitando la conexión entre el Centro Histórico y zonas como Bocagrande. Esta integración busca consolidar un eje de espacio público continuo que fortalezca tanto la movilidad peatonal como la oferta turística.
Próximos pasos y visión de largo plazo
Aunque el Distrito ha manifestado que cuenta con los recursos para ejecutar la intervención, el proyecto aún debe surtir etapas de estructuración técnica, diseños definitivos y trámites administrativos. Expertos urbanistas consultados señalan que este tipo de proyectos requieren una planificación detallada para evitar que, con el tiempo, se deterioren o pierdan su propósito inicial.
Por ahora, la apuesta de la administración es clara: convertir el Parque de La Marina en un espacio abierto, sin barreras físicas ni comerciales, que funcione como un punto de encuentro para la ciudad.
El objetivo es que los cartageneros sientan que este lugar les pertenece, que puedan disfrutarlo sin restricciones y que se convierta en un símbolo de integración urbana.
La renovación del parque se sumaría a otras intervenciones recientes en el centro y la zona costera, en un momento en que Cartagena busca fortalecer su infraestructura pública y mejorar la calidad de sus espacios urbanos. El reto, como advierten analistas, será garantizar que estos proyectos se ejecuten con transparencia, sostenibilidad y una visión de largo plazo.