Una reunión que podría cambiarlo todo
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó el encuentro con el mandatario estadounidense Donald Trump, previsto para el 3 de febrero en la Casa Blanca, como 'clave, fundamental y determinante' no solo para su vida personal sino para la humanidad. Estas declaraciones las hizo durante un evento en la Casa de Nariño el 27 de enero de 2026.
Tensiones por la visa y acusaciones contra Verónica Alcocer
Petro cuestionó la decisión de Estados Unidos de retirarle la visa tras un discurso improvisado a favor de Palestina en septiembre de 2025, luego de su participación en la Asamblea General de Naciones Unidas. "Me quitaron la visa, ahora dicen que me la volvieron a poner. Entonces, ¿para qué me la quitaron?", dijo el mandatario, dejando abierta la posibilidad de que la situación se aclare tras la reunión.
Además, reveló que funcionarios estadounidenses informaron a Trump que su esposa, la primera dama Verónica Alcocer, habría recibido fondos de Nicolás Maduro para financiar grupos en Colombia, acusación que, según Petro, fue descartada por Estados Unidos. "Un amigo con bienes en EE. UU. consideró más grave perder sus propiedades que entregar una mentira", afirmó.
Petro pide que Maduro sea juzgado en Venezuela
En otro evento en Bogotá, el presidente insistió en que Estados Unidos debe devolver a Nicolás Maduro a Venezuela para que sea juzgado por un tribunal venezolano, rechazando que sea procesado en Estados Unidos. Criticó el operativo militar del 3 de enero en Caracas que llevó a la captura del mandatario chavista, destacando las diferencias culturales entre América Latina y las potencias anglosajonas.
Estas declaraciones ocurren a una semana de la reunión entre Petro y Trump, tras un año de desencuentros que comenzaron en enero de 2025 cuando Colombia rechazó recibir un vuelo de migrantes desde EE. UU., denunciando un trato indigno para sus ciudadanos.
¿Cómo influirá este encuentro en las relaciones bilaterales?
La cita en la Casa Blanca llega después de meses de tensiones y mensajes cruzados entre ambos gobiernos. Petro, quien se presenta como un líder suramericano que rivaliza con la influencia estadounidense, tiene la oportunidad de redefinir la relación con Estados Unidos en un contexto complejo y con implicaciones regionales y globales.