Un fenómeno recurrente pero poco visibilizado
Un fenómeno recurrente pero poco visibilizado afecta la salud emocional masculina: la sensación de tristeza, vacío o irritabilidad inmediatamente después del orgasmo. Conocido técnicamente como disforia postcoital, este cuadro no está relacionado con la falta de deseo o deficiencias en el rendimiento sexual, sino con procesos neuroquímicos y factores psicológicos que generan un malestar involuntario tras el clímax.
El cerebro libera una carga masiva de neurotransmisores
El cerebro libera una carga masiva de neurotransmisores como la dopamina, la oxitocina y las endorfinas. Foto: ISTOCK
Según expertos, durante el orgasmo el cerebro experimenta una avalancha de sustancias químicas que generan placer intenso. Sin embargo, una vez que el estímulo cesa, los niveles de estos neurotransmisores caen abruptamente, lo que puede provocar una sensación de vacío o tristeza.
La disforia postcoital no está relacionada con la falta de deseo o deficiencias en el rendimiento sexual, sino con procesos neuroquímicos y factores psicológicos.
Factores psicológicos y emocionales involucrados
- Ansiedad o estrés acumulado antes del encuentro sexual.
- Sentimientos de culpa o vergüenza asociados a la sexualidad.
- Problemas de pareja o insatisfacción emocional.
- Expectativas irreales sobre el desempeño sexual.
Los especialistas recomiendan no ignorar estos episodios y, si se vuelven frecuentes o afectan la calidad de vida, buscar acompañamiento profesional en salud sexual o psicología.