Un operativo sin precedentes en la política brasileña se concretó este viernes cuando el presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció la prohibición de entrada al país de Darren Beattie, asesor del expresidente estadounidense Donald Trump.
Beattie había solicitado autorización para visitar a Jair Bolsonaro, exmandatario brasileño que actualmente cumple una condena en prisión por intento de golpe de Estado y que se encuentra ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
La cancillería brasileña confirmó la revocación del visado otorgado a Beattie, argumentando que el asesor habría proporcionado información falsa sobre los motivos de su viaje a Brasil.
Este hecho genera un impacto significativo en las relaciones diplomáticas entre Brasil y Estados Unidos, especialmente bajo la administración de Lula da Silva, quien mantiene una postura firme frente a la situación judicial de Bolsonaro.
El presidente Lula da Silva afirmó en un evento en Río de Janeiro: "No permitiremos que se utilice nuestro territorio para actividades que atenten contra la estabilidad institucional del país."