El ambiente político en Colombia se tensó tras las declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre un presunto plan para asesinar al senador y candidato presidencial Iván Cepeda. A pesar de cuestionamientos desde Washington y sectores de la oposición, el mandatario mantuvo firme su denuncia.
El congresista estadounidense Bernie Moreno desmintió públicamente la existencia de reportes oficiales de la CIA que sustenten la amenaza contra Cepeda, lo que generó una controversia internacional que el presidente Petro respondió a través de sus canales oficiales.
“En consejo de seguridad se expuso por completo el plan contra Iván Cepeda y la manera de neutralizarlo”, afirmó Gustavo Petro, subrayando que la protección del candidato es una prioridad nacional para garantizar la transparencia del proceso electoral de 2026.
Tras un Consejo de Seguridad extraordinario, el presidente aseguró que la inteligencia local posee detalles que van más allá de las verificaciones externas y que ya se han tomado medidas para responder a la amenaza.
El ministro de Defensa Pedro Sánchez confirmó que no existe información en la inteligencia oficial sobre un plan contra Cepeda, reforzando la discrepancia con la versión presidencial.
La seguridad de los aspirantes presidenciales se ha convertido en un tema central, especialmente después del asesinato del senador Miguel Uribe. Las autoridades han reforzado los esquemas de protección mientras la Fiscalía mantiene una investigación abierta.
El gobierno insiste en que las amenazas contra la izquierda son reales y vigentes, aunque la falta de pruebas públicas compartidas con otras agencias de inteligencia alimenta el choque de versiones entre Bogotá y Washington.