El 23 de marzo en la mañana, un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana se estrelló cerca del aeropuerto de Puerto Leguízamo, en Putumayo, tras no poder despegar.
El siniestro dejó un saldo trágico de 66 militares fallecidos, según confirmaron las autoridades, mientras que 128 personas viajaban en total a bordo del avión.
Los sobrevivientes fueron asistidos por la comunidad local en las inmediaciones del aeropuerto.
“Compraron una chatarra y se cayó”, expresó el presidente Gustavo Petro en su cuenta de la red social X, refiriéndose al avión siniestrado.
El pronunciamiento del mandatario ha generado un debate sobre la adquisición y el estado de los equipos militares en Colombia.