Un operativo sin precedentes llevó a la clausura de las piscinas en la sede norte de la Universidad del Atlántico en marzo, luego de que la Secretaría de Salud de Puerto Colombia detectara irregularidades sanitarias y administrativas.
Ante esta situación, la Procuraduría General de la Nación solicitó al rector Rafael Castillo Pacheco información oficial sobre el estado actual de las instalaciones y exigió copia del plan de mejoramiento que la autoridad sanitaria impuso a la universidad.
Las denuncias originales fueron realizadas por la comunidad universitaria y respaldadas por reportajes de medios locales, generando un llamado de atención a la administración para garantizar el cumplimiento de las normas sanitarias.
Repercusiones y seguimiento
La Procuraduría continúa en el seguimiento del caso para asegurar que la Universidad del Atlántico tome las medidas necesarias para la reapertura segura de las piscinas y para que se eviten futuras irregularidades que afecten a la comunidad educativa.