Lo que comenzó como un debate técnico sobre la política monetaria se transformó en un quiebre institucional entre el Banco de la República y el Ministerio de Hacienda, generando alarma en los mercados internacionales.
“La seguridad jurídica y la autonomía del Emisor no son conceptos abstractos, sino los pilares que evitan que el capital extranjero busque puertos más seguros.”
María Claudia Lacouture advierte que el problema va más allá del ajuste en las tasas de interés; representa una señal de inestabilidad que puede encarecer el crédito y presionar la tasa de cambio.
La líder gremial enfatiza que recuperar la confianza y la seguridad jurídica debe ser la prioridad para evitar que la inversión extranjera se vea afectada y que Colombia pierda competitividad en el mercado internacional.