Cartagena de Indias cerró una intensa jornada de la primera vuelta presidencial de este domingo con, según la MOE, un balance agridulce que oscila entre la tranquilidad de orden público en los cascos urbanos y un preocupante volumen de anomalías procedimentales en los centros de sufragio.
El balance de la Misión de Observación Electoral
El consolidado entregado por la Misión de Observación Electoral (MOE) regional de Cartagena —que desplegó un esquema de auditoría con 30 observadores permanentes y otros 30 itinerantes en 60 puestos clave del distrito— confirma que, si bien la arquitectura logística del Estado resistió, la primera vuelta presidencial dejó en evidencia serios desafíos de cara al balotaje definitivo.
El fantasma de la abstención
El fantasma de la abstención volvió a gravitar con fuerza sobre la capital de Bolívar. La Policía Nacional y la Secretaría del Interior de la ciudad entregaron un parte de normalidad y seguridad durante los comicios.
La afluencia a las urnas superó los registros históricos locales de la primera vuelta presidencial de 2022, pero la abstención sigue siendo un desafío crítico.
A pesar de la calma en materia de orden público, las fallas logísticas y la publicidad política irregular empañaron el proceso, según los observadores.