Con la llegada de la Semana Santa, en Colombia se intensifica una costumbre alimentaria que evita el consumo de carnes rojas, privilegiando el pescado como una alternativa fundamental en las celebraciones religiosas.
El consumo de pescado seco supera en un 54% al de pescado fresco en varios países, reflejando una preferencia notable que también se observa en Colombia durante esta temporada.
Las preparaciones con pescado salado se han convertido en parte esencial de la gastronomía de Semana Santa, ofreciendo múltiples opciones para quienes buscan respetar las tradiciones religiosas sin renunciar al sabor.
El pescado salado no solo es una tradición sino una alternativa nutritiva y culturalmente significativa en Semana Santa.