En la noche del miércoles 29 de julio, el representante estudiantil de la Universidad Nacional, Kevin Arriguí, fue golpeado y atacado con un arma cortopunzante por un grupo de encapuchados al interior del campus. Los agresores también habrían atacado a otros estudiantes que se encontraban en el lugar.
Una operación de amedrentamiento
En diálogo con EL TIEMPO, el rector José Ismael Peña aseguró que este hecho no es un caso aislado, sino que se enmarca en 'una operación planificada y de amedrentamiento' que se estaría registrando contra algunos sectores de la comunidad educativa.
Esto hace parte de una operación planificada y de amedrentamiento hacia algunos sectores de la comunidad educativa.
El impacto en la comunidad
El ataque ha generado rechazo entre estudiantes, docentes y directivos, quienes exigen a las autoridades esclarecer los hechos y garantizar la seguridad dentro del campus. Además, se han convocado movilizaciones y consejos de facultad para analizar la situación.
El rector también cuestionó al Gobierno nacional por la elección de un miembro del Consejo Superior, señalando que se busca 'mantener el control de la Universidad Nacional', lo que ha profundizado la tensión institucional.