Una decisión estratégica para la seguridad energética
En una movida estratégica que busca blindar la seguridad energética del país, el mantenimiento preventivo de la terminal de regasificación en Cartagena se adelantaría para finales de julio. Esta decisión implica una coordinación milimétrica entre los sectores de gas natural y energía eléctrica, con el objetivo de prepararse ante el fenómeno de El Niño previsto para el segundo semestre de 2026.
El riesgo de tener la única puerta cerrada
Al ajustar el calendario habitual de estos trabajos, el país busca evitar que la única puerta de entrada para el gas importado esté fuera de servicio justo cuando la demanda térmica alcance su punto máximo. La planta, operada por Calamarí, estaría fuera de servicio durante cinco días, un periodo crítico que podría afectar el suministro de gas para generación eléctrica.
La preparación ante el fenómeno de El Niño es una realidad ineludible que exige coordinación entre los sectores de gas y energía.
Contexto de alerta en el sector energético
La decisión se da en medio de un informe de XM que revela qué debe hacer Colombia para no apagarse por El Niño, advirtiendo que 'la atención de la demanda podría ponerse en riesgo'. El adelanto del mantenimiento busca mitigar ese riesgo y garantizar la disponibilidad de gas importado cuando más se necesite.