En Colombia, cerca de siete de cada 10 hogares tiene al menos una mascota. Pero el dato que realmente explica el cambio en algunos segmentos, como el de los hogares con personas mayores, es que a la hora de hacer compras los productos para mascotas ya representan hasta el 13 por ciento de esas decisiones, compitiendo directamente con categorías como salud o cuidado personal.
Un cambio demográfico que redefine el gasto
Lo que está ocurriendo no es aislado. Responde a una transformación demográfica más amplia, pues la población envejece, los hogares se reducen y la vida en solitario va en aumento. En ese contexto, las mascotas llenan un espacio que no es solo afectivo, sino estructural, por lo que el gasto emocional cobra relevancia y mayor peso económico, advierten expertos.
Las mascotas hacen parte del bienestar del hogar y su cuidado tiene el mismo nivel de prioridad que otras categorías clave.
Los productos para mascotas ya representan hasta el 13 por ciento de las decisiones de compra en los hogares colombianos.