El 12 de marzo, un avión militar estadounidense KC-135 se estrelló en el oeste de Irak durante una misión de apoyo a la operación 'Furia Épica', una acción conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán en la región.
El Pentágono confirmó este 15 de marzo la identidad de los seis militares fallecidos en el accidente, calificándolo oficialmente como un siniestro accidental.
Las víctimas son el mayor John A. Klinner, de 33 años, originario de Auburn, Alabama; la capitana Ariana G. Savino, de 31 años, de Covington, Washington; y la sargento técnica Ashley B. Pruitt, de 34 años, proveniente de Bardstown, Kentucky.
Mientras Estados Unidos sostiene que fue un accidente, un portavoz iraní y milicias iraquíes aliadas atribuyen la caída del avión al impacto de un misil, incrementando la tensión en la región.
La Guardia Revolucionaria de Irán ha amenazado con continuar acciones contra Israel, incluyendo declaraciones contra el primer ministro Benjamin Netanyahu.
Este incidente ocurre en un contexto de alta tensión y operaciones militares en la región, reflejando el complejo escenario geopolítico entre Estados Unidos, Israel e Irán.