Este 1 de mayo, la manifestación del Día Internacional del Trabajador en Barranquilla se llevó a cabo sin disturbios, gracias a un plan de seguridad que incluyó el despliegue de 300 uniformados y vigilancia permanente en puntos estratégicos como la Cordialidad.
La jornada estuvo marcada por mensajes políticos contundentes, entre ellos el liderazgo visible de la Guardia Indígena Mokaná de Galapa, que encabezó el inicio del recorrido.
Un momento simbólico que llamó la atención fue la quema de una bandera de Estados Unidos por parte de algunos manifestantes, reflejando las tensiones y demandas expresadas durante la marcha.
La manifestación de este año mostró la fuerza de las comunidades indígenas y la voz de los trabajadores en un ambiente de respeto y control policial.
El operativo de seguridad garantizó que la movilización se desarrollara sin mayores alteraciones, reforzando el compromiso de las autoridades con la convivencia pacífica durante eventos masivos en la ciudad.