La tranquilidad del municipio de Caldas, al sur del Valle de Aburrá, se ha visto alterada por la creciente tensión entre la Administración Municipal y un sector de la ciudadanía. La controversia gira en torno a la convocatoria de un plantón frente a la sede de la Alcaldía, programado para este miércoles 20 de mayo a las 5 de la tarde.
Un acto de protesta simbólica que genera alerta
Los manifestantes planean llevar residuos orgánicos hasta el Centro Administrativo Municipal (CAM) como un acto de protesta simbólica contra el proyecto de una planta de tratamiento de desechos en la localidad. Los convocantes defienden la jornada asegurando que es una expresión pacífica, y exigen total transparencia, información clara y una evaluación profunda de los posibles impactos ambientales y sociales negativos.
Caldas NO será un botadero. Caldas NO será el basurero del Área Metropolitana
Bajo estas consignas, los ciudadanos expresan su temor de que el municipio se convierta en el epicentro de la disposición de basuras de toda la región.
La respuesta de la Alcaldía: respeto a la protesta pero rechazo a la basura en espacio público
La Alcaldía de Caldas, liderada por el mandatario Jorge Mario Rendón Vélez, emitió un pronunciamiento contundente rechazando de manera tajante la idea de arrojar basuras en el espacio público. Aunque reafirmó su respeto al derecho constitucional de la protesta social y pacífica, hizo un llamado firme a la ciudadanía para que se abstenga de disponer residuos en las inmediaciones del CAM, argumentando que esto vulnera la salubridad pública, la convivencia ciudadana y el funcionamiento de las instituciones.
Detalles del proyecto: una planta de tratamiento orgánico, no un relleno sanitario
En un intento por calmar los ánimos, la Alcaldía aclaró el verdadero alcance de la propuesta. El proyecto contempla una Planta de Tratamiento de Residuos Orgánicos dedicada exclusivamente a procesar elementos como cáscaras de frutas, verduras, hojas secas y restos de jardinería para transformarlos en abono. La administración enfatizó que este sistema opera de forma muy diferente a un relleno sanitario o botadero tradicional, ya que la basura no se entierra ni se acumula.