Un silencio ensordecedor tras las réplicas
Un silencio ensordecedor invadió la mente de Carlos Javier Sabala cuando, a través de las redes sociales, observó con asombro la magnitud de la destrucción y la desolación provocadas por los terremotos en Venezuela. Al principio, su primer impulso fue reaccionar de inmediato, pero sus pensamientos estaban bloqueados por un desborde de emociones; no lograba diferenciar si aquella catástrofe era real o producto del intenso calor que, por estos días, azota a Cali por cuenta del fenómeno de El Niño. Solo la llamada de uno de sus familiares logró disipar aquel momento de caos al confirmar que su círculo más cercano se encontraba a salvo.
La comunicación se vuelve compleja
“Al principio la comunicación fue sencilla, mi familia pudo llamarme y no hubo problema, así que pensé que no había sido tan grave. Pero luego la señal se cayó, la comunicación se volvió compleja y me informaron que el suministro de energía y, por consiguiente, el de internet, estaba fallando”, relató Sabala. El paso de los minutos le generaba mayor tensión; aunque sabía que parte de su familia estaba bien, las noticias mostraban imágenes cada vez más devastadoras.
“Mi familia me cuenta que fue una catástrofe total, algo muy difícil; hay más de 30 edificios en Caracas que colapsaron por completo”, expresó Carlos Javier Sabala.
Cali se moviliza por Venezuela
Mientras tanto, Cali se moviliza por Venezuela con el envío de nueve especialistas en rescate y un plan humanitario para atender a los damnificados por los terremotos, una acción que refleja la solidaridad de la ciudad ante la crisis.