El sábado 11 de abril, una estampida humana se desató en la Ciudadela Laferrière, uno de los principales atractivos turísticos de Haití, durante una celebración anual que reunió a cientos de visitantes entre estudiantes y turistas.
Esta fortaleza del siglo XIX, ubicada en el norte del país y declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, fue el escenario del trágico incidente que dejó al menos 30 personas muertas.
Las autoridades haitianas han iniciado una investigación para esclarecer las causas que desencadenaron la estampida en esta masiva conmemoración.
El impacto en la comunidad local y en los visitantes es profundo, mientras que organismos internacionales refuerzan su presencia para apoyar la seguridad en el país.
En paralelo, una nueva fuerza multinacional de la ONU ha llegado a Haití con más de 5.500 soldados, con el objetivo de combatir las pandillas y mejorar la seguridad en la región.