En medio del debate político europeo sobre la inmigración, poco se ha explorado la relación profunda entre este fenómeno y la transición ecosocial que transforma la economía y el mercado laboral en España y Europa.
España enfrenta dos grandes retos estructurales: la descarbonización económica y el envejecimiento acelerado de la población activa. Según el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, la transición ecológica puede generar cientos de miles de empleos en sectores como energías renovables, rehabilitación energética, movilidad sostenible, agricultura baja en emisiones y economía circular.
La inmigración juega un papel estructural en el crecimiento económico y laboral español. Desde 2019, el 75% de los nuevos empleos han sido ocupados por personas inmigrantes, destacando su contribución decisiva en sectores clave.
No obstante, existen barreras para que las personas inmigrantes accedan a viviendas energéticamente eficientes, transporte asequible, ayudas públicas y empleos verdes de calidad, lo que limita su bienestar y el potencial de la transición ecosocial.
¿Queremos que la transición ecológica sea un proyecto compartido o un nuevo foco de conflicto? Integrar a la población inmigrante no solo es una cuestión de equidad, sino una condición necesaria para que la transición funcione.
Experiencias recientes demuestran que facilitar el acceso de inmigrantes a empleos verdes, reconocer competencias mediante formación modular y eliminar barreras administrativas aceleran la transición ecológica y fortalecen la cohesión social, mostrando que la inmigración es una palanca para la prosperidad compartida.
En un contexto europeo donde la agenda climática y migratoria se politizan, es vital evitar discursos excluyentes que debilitan la legitimidad de la transición ecológica y exacerban conflictos sociales.
El cambio climático no reconoce fronteras, pero el debate político sigue atrapado en ellas. Pensar la transición ecológica desde la cooperación, inclusión y responsabilidad compartida es esencial para enfrentar la crisis climática y social actual.
Levantar muros discursivos no protege nuestras economías ni sociedades; la solución está en la colaboración y la integración para un futuro sostenible.
Miriam Zaitegui-Pérez, directora del Programa en España de la European Climate Foundation, subraya que la unión de la transición ecosocial y la inmigración es una oportunidad estratégica para España y Europa.