Un operativo sin precedentes se desarrolló en la zona rural del municipio de Ipiales, donde tropas del Grupo de Caballería Mediano No. 3 sostuvieron combates con presuntos integrantes del grupo armado residual Coordinadora Nacional del Ejército Bolivariano, estructura Comandos de la Frontera.
El enfrentamiento dejó como saldo tres soldados profesionales asesinados: Andrés Esteban Álvarez Sierra, Darwin Arnoldo Gómez Gutiérrez y Brayan Steven Galindo Amado. Además, dos soldados resultaron heridos y fueron atendidos por enfermeros de combate, para posteriormente ser trasladados a un centro hospitalario en Pasto.
El ataque se caracterizó por el uso de sistemas aéreos no tripulados (drones) cargados con artefactos explosivos, una táctica que el Ejército Nacional rechazó categóricamente por representar un grave riesgo para la integridad de las tropas y la población civil.
Este Comando rechaza de manera categórica el uso de estos artefactos explosivos que atentan contra la integridad de nuestras tropas y ponen en riesgo a la población civil.
El Ejército Nacional dispuso un equipo interdisciplinario para brindar acompañamiento integral a las familias de los soldados fallecidos y anunció que se instaurarán las denuncias correspondientes por violación a los derechos humanos e infracción al Derecho Internacional Humanitario.
Las operaciones militares continúan en la zona con la intención de intensificar la ofensiva y neutralizar el accionar criminal de los grupos armados organizados que delinquen en el suroccidente colombiano.
Esta tragedia ocurrió 48 horas después de la visita del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, a Ipiales, donde se adelantó un consejo de seguridad estratégico con la cúpula militar, policial y autoridades regionales. Tras la reunión, se anunció el incremento del pie de fuerza en Nariño y una lucha frontal contra el narcotráfico.